EL
GIGANTE DE ACERIBO
El
observatorio de Arecibo, en Puerto Rico, ha sido hasta hace muy
poco el mayor radiotelescopio construido por el hombre. La antena
principal tiene un diámetro de 305 metros y contiene unas
39.000 láminas de aluminio a lo largo de su superficie. Por
si fuera poco, suspendido sobre la semiesfera a 150 metros de altura,
se encuentra el receptor del radiotelescopio, una gigantesca estructura
que se desplaza por el interior de la antena para interceptar las
señales reflejadas por los paneles.
Este receptor está situado sobre una plataforma de 900 toneladas
y sujeto por 18 cables sobre tres torres de hormigón armado
de más de 100 metros. La plataforma posee una vía
giratoria de 93 metros de longitud, en forma de arco, sobre la cual
se montan la antena de recepción y los reflectores secundarios
y terciarios.
Esta disposición es la que permite al telescopio observar
cualquier región del cielo en un cono de 40 grados alrededor
del cénit local. Aunque el radiotelescopio no puede ser orientado,
la antena móvil permite explorar una vasta zona del firmamento.
La localización de Puerto Rico cerca del Ecuador posibilita
la observación de todos los planetas del Sistema Solar.
El observatorio de Arecibo recolecta datos radioastronómicos
y es el mayor radiotelescopio del mundo para buscar vida inteligente
en otros planetas. Aquí se realizan varios proyectos del
programa SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) dado que
su potencia podría detectar una señal artificial procedente
del espacio profundo. Hasta el momento ha hecho varios descubrimientos
científicos significativos, como la determinación
del período de rotación exacto de Mercurio y las fotografías
de los primeros planetas extra-solares.
El 16 de noviembre de 1974, se transmitió desde el Observatorio
de Arecibo la señal de radio más potente dirigida
por la humanidad a las estrellas, con la esperanza de que exista
alguna forma de vida extraterrestre en un sistema solar similar
al nuestro. El mensaje contenía una serie de informaciones
sobre la vida terrestre: un esquema de números, los átomos
de los elementos de los que estamos principalmente constituídos,
imágenes esquemáticas de la doble hélice del
DNA, de un ser humano, del sistema solar y del propio radiotelescopio
de Arecibo.
A pesar de todo, y aunque parezca increíble, el observatorio
de Arecibo cerrará sus puertas en el año 2011 si no
encuentra fondos para su mantenimiento. A partir de ese año
se reducirán los fondos que el Gobierno de Estados Unidos
dedica a investigación y la continuidad del observatorio
peligrará si no se encuentra otra fuente de ingresos.
Fuente: Electrónicafácil
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