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LAS NUEVAS TENDENCIAS EN LA CONSTRUCCIÓN
Una sociedad en continua transformación necesita de unas construcciones en continuo desarrollo. La búsqueda de nuevas soluciones que respondan mejor a las necesidades de los ciudadanos se ha convertido en algo esencial para cualquier empresa que quiera triunfar en el mundo de la construcción. La frase adaptarse o morir cobra sentido en los tiempos que corren. El mundo de la construcción está sufriendo una revolución y para estar en ella es obligado estar bien informado. Las modernas estructuras exigen nuevos materiales y a su vez innovadoras formas de construcción.
Mirando al cielo
Ya el antiguo testamento nos muestra el ansia del hombre por conquistar el cielo con sus construcciones. La Torre de Babel, real o irreal, no deja de ser una profecía del proyecto que casi veinte siglos después William Le Baron Jenney planeó para la reconstrucción de Chicago tras el incendio que la redujo a cenizas. El Home Insurance, con diez plantas y un novedoso sistema de columnas de hierro colado sustentando vigas de acero que descargaban el peso de los forjados, iniciaba la carrera del hombre por vivir en las alturas.
Hablar de rascacielos, es hablar de la ciudad de New York. Además
del lamentablemente desaparecido World Trade Center, en la
Gran Manzana se alojan más de una veintena de edificios de
los considerados rascacielos. Uno de los más representativos
es el Empire State Building. Sus 443 metros lo convirtieron
durante varias décadas en el edificio más al to
del mundo, y a pesar de que ahora varias construcciones lo superan
en tamaño, no deja de seguir siendo uno de los edificios más
espectaculares que los ojos de un hombre puedan observar. Una construcción
gigante que en los años treinta reflejaba el esplendor de los
Estados Unidos.
España no es ajena a esta tendencia. Muchos son los edificios
proyectados que superan la media de altura común. La arquitectura
titánica, hoy más que nunca, está de moda en
nuestro país. La inauguración más inminente es
la de la torre Agbar en Barcelona. Una edificio de 142 metros
de altura que albergará la nueva sede del grupo Aguas de
Barcelona. El edificio ha supuesto una inversión de más
de 132 millones de euros.Su estructura está dividida en dos
partes: una interior de hormigón con 4400 vanos de ventanas
y una exterior de vidrio que permite tener una maravillosa vista de
Barcelona.
El plan más interesante que puede construirse en España
es la Operación Chamartín. Tal vez nos encontremos
ante el proyecto de construcción más ambicioso ideado
por una ciudad europea. Se pretende urbanizar más de 3 millones
de metros cuadrados de superficie entre los que se albergarían
rascacielos, instalaciones deportivas, edificios de viviendas, una
macroestación de tren, zonas verdes y una parte dedicada a
oficinas que albergaría el corazón de la economía
española. Una auténtica apuesta por la arquitectura
vanguardista donde las distintas zonas no se diferenciarían.
Un todo que buscaría la armonía entre todos los aspectos
de la vida de las personas: el descanso, el trabajo y el ocio. Una
ciudad dentro de otra.
Aprovechando espacios
Corría
la década de los sesenta cuando la sociedad bohemia, artística
e intelectual de los Estados Unidos decidía cambiar su lugar
de residencia. Pequeñas fábricas, naves industriales,
talleres, almacenes... Cualquier edificio abandonado que perteneciese
al entramado urbano y les diferenciase sustancialmente del resto de
la sociedad, valía para establecer su lugar de residencia.
Nacía el concepto de Loft.
Muchos de estos artistas trasladaron sus talleres de trabajo a estos
recintos, uniendo así los dos conceptos de la vida de cualquier
persona: el personal y el laboral. El aumento de espacio libre, las
comodidades de no tener un casero reticente con los extraños
hábitos de los inquilinos (recordemos que se encontraban en
plena revolución hippie: amor libre y todo lo demás)
y la ausencia de vecinos poco condescendientes con la vida bohemia,
hizo de los Loft el recinto perfecto para desarrollar todas las actividades
creativas posibles.
Si en un principio los Loft eran considerados viviendas para "inadaptados"
a la sociedad, ahora ha cambiado mucho el concepto. Bastante más
grandes que una vivienda media, con altos techos, mucha luz, una situación
envidiable y una decoración vanguardista, estas viviendas se
han convertido en los pisos de los "privilegiados".
Su precio es bastante elevado dado que en su mayoría están
situados en el plena casco urbano y además, a la hora de venderlos,
no tienen la misma demanda ni valor intrínseco que un piso
convencional.
En España la ciudad que más ha apostado por este tipo de viviendas es Barcelona. Tal vez por su arraigada historia industrial (recordemos que es donde surgió la revolución) o bien por su marcada tendencia vanguardista, la ciudad catalana ha sido la más dispuesta a la conversión de sus antiguas industrias en edificios habitables. Con precios que oscilan entre los 150.000 euros (unos 36 m2) y los 500.000 (unos 130 m2), los Loft barceloneses se encuentran a la par en precio, sino más alto, que los demás pisos de la ciudad, pero a diferencia que en el resto de España, sí existe una oferta y una demanda clara de este tipo de viviendas, convirtiéndolos también en una inversión rentable.
Los materiales de construcción utilizados para adecuar los edificios industriales a la habitabilidad actual son diversos. El acero, el hormigón y el vidrio son los causantes de crear una atmósfera fría y cargada de bohemia. En muchos casos las calidades de construcción de los materiales están bastante por encima de la media y se trata de aprovechar al máximo los elementos estructurales. Sillas de diseño, escaleras en forma de caracol, futones y obras de arte modernas son algunos de los elementos diferenciadores de la decoración de los Loft.
Una idea de futuro
El ritmo de construcción de la vivienda en España, prácticamente
dobla al del resto de Europa. Todos los edificios que construyeron
en Alemania en el 2003, los hicimos nosotros en el primer semestre
del año. Y la demanda sigue aumentando. Precisamente por eso
se debe acortar lo más posible los plazos de entrega y construcción
de los edificios.
Una de las técnicas que más éxito está
obteniendo en España es el sistema patentado Barcons
(www.construccionesmodulares.com). Dicha técnica acorta los
plazos de construcción hasta en un 30%. Una casa unifamiliar
podría estar construida en su parte estructural en tan sólo
un día.
El sistema se basa en la construcción de la vivienda a partir
de un molde que luego se rellena de hormigón líquido.
La distribución de la casa puede ser cualquiera. No existen
límites arquitectónicos para la misma. Con una planta,
dos plantas, tres ventanas, sietes puertas... Se puede adaptar a cualquier
tipo de proyecto.
Los materiales utilizados para el montaje de la obra, se pueden usar
alrededor de 700 veces con la cual la inversión es mínima.
Al acortar el periodo de trabajo, también se minimiza el gasto
en mano de obra. En conclusión, se suelen abaratar los costes
de la obra en más del 25%.
La ciencia al servicio de la construcción
Los materiales con los que se construye ahora también han cambiado. Más resistentes, menos sensibles al calor pero más maleables, más ligeros, etc... La tecnología se ha introducido de pleno en el mundo de la construcción.
Uno de los nuevos materiales que mejor acogida ha tenido en España es el bloque de Termoarcilla. Se trata de un bloque cerámico de baja densidad, compuesto por una mezcla de arcilla, esferas de poliestireno expandido y otros materiales granulares, que se gasifican sin dejar residuos a una temperatura de 900º C. Esto crea una porosidad en el bloque que le da sus peculiares cualidades, las cuales le hacen un elemento privilegiado para la construcción.
La Termoarcilla es un buen aislante acústico y térmico además de respetar
el desarrollo sostenible por su capacidad de ahorrar energía. Si queremos
usar otro producto que tenga las mismas cualidades nos saldrá mucho
más caro. Además no da ningún problema de toxicidad, radiación o alergia.

Si hablamos de materiales no tan introducidos en el territorio español
nos encontramos con los materiales nanoestructurados. Uno de
los mayores promotores de estos materiales es Richard W. Siegel,
un físico doctorado en metalurgia que ha dedicado parte de su vida
al estudio de las aleaciones de los metales.
La diferencia entre un material normal y uno nanoestructurado es que
los segundos, al pasar por un proceso llamado Siegel5, multiplican
la composición granular del mismo, haciendo que, por ejemplo, su resistencia
sea infinitamente superior a la de un material normal.
Mediante dicho proceso, el cual expone el material común a temperaturas
superiores al punto de fusión, se pueden modificar las principales
características de la sustancia. Es decir, pueden conseguir que una
cerámica no se fracture sino que únicamente se deforme, que un acero
aumente su resistencia térmica, que un cristal cambie de color cuando
se le aplique una determinada luz o que un pedazo de hierro sea un
conductor eléctrico mucho más eficaz que el oro. Estos materiales
con superpoderes ya se están utilizando en el mundo de la construcción
pero de forma escasa dado su alto pero lógico precio.
La mayoría de las investigaciones han ido dirigidas a la aplicación de los nanoestructurados en la carrera espacial. Puede que en estos materiales encontremos el futuro de los próximos viajes espaciales o terrestres. Un coche construido de un material indeformable que absorba los golpes podría ser la solución a miles de accidentes de tráfico mortales.
Hablando de la adaptación de dichos adelantos al mundo de la construcción,
podemos afirmar, que las nanoestructuras mejorarán exponencialmente
la vida del hombre. El Alon es un ejemplo de lo que nos espera.
El aluminio transparente es una variante del aluminio normal (tratado
químicamente) mucho más resistente y con la capacidad de ser translúcido,
es decir, poder ver a través de él. Según el calor que le apliquemos
tomará distintas coloraciones.
Tanto los materiales nanoestructurados, cómo el sistema Barcons y la transformación de industrias en edificios habitables son realidades que tal vez nos puedan resultar extrañas. Aún no estamos familiarizadas con ellas, pero debemos recordar que hace unos años el comercio a través de internet era ilusorio y ahora mismo es una de las prácticas más habituales dentro de cualquier sector económico. Precisamente por eso, porque no sabemos en cuanto tiempo tendremos que adaptarnos a elementos nuevos, es mejor estar prevenidos, y para eso hay que estar al día con las nuevas tendencias y nuevas técnicas que se desarrollan. La información es poder.
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