border=0 LOS EVENTOS DEPORTIVOS QUE REESTRUCTURAN CIUDADES

Todas las ciudades del mundo suspiran por poder organizar un evento deportivo de nivel mundial. La inversión en infraestructuras y la llegada de visitantes de forma masiva hacen del acontecimiento más que una competición deportiva, una remodelación urbanística asombrosa. La adjudicación de la ciudad de Valencia para el desarrollo de la Copa América de Vela es el caso más reciente.


Las imágenes de Rita Barberá saltando abrazada a uno de sus colaboradores todavía están vigentes en la retina de muchos españoles. Y no es para menos. Con el nombramiento de Valencia como sede se justifica y muy probablemente rentabiliza, una inversión de mil quinientos millones de euros que convertirá a la capital del Turia en una de las principales ciudades de Europa.

Reformas estructurales

Entre las mejoras en infraestructuras se encuentra la construcción de una segunda pista en el aeropuerto de Manises que permitirá agilizar el tráfico aéreo y facilitar la llegada de turistas. La misma función tendrá el tren de alta velocidad desde Madrid. Proyectado en un principio para el 2010, se tratarán de acortar los plazos para que en el 2007 Valencia pueda gozar de este moderno servicio. El metro también sufrirá modificaciones importantes. La aprobación del presupuesto de 182,4 millones de euros para la ampliación de la línea 5 permitirá unir el aeropuerto de Manises con el puerto deportivo. Un auténtico lujo para todos aquellos que se desplacen desde fuera de la ciudad para ver las regatas.

La oferta lúdica también mejorará exponencialmente. El proyecto "Balcón al Mar", abanderado de la candidatura y muy probablemente el que ha marcado diferencias con las otras ciudades candidatas, transformará la dársena interior en un complejo de ocio compuesto por restaurantes, tiendas y museos. Además, desde la misma dársena se construirá un acceso directo al mar por el que los deportistas podrán ir a sus embarcaciones sin necesidad de tomar ningún transporte. Dichas construcción permitirá ver las regatas desde tierra, facilitando así la afluencia de público.

Las plazas hoteleras prácticamente se triplicarán, situándose en unas 30.000. Los más de 30 hoteles en construcción además de los ya construidos, esperan superar la cifra de 60 millones de euros recaudados por el sector hostelero australiano durante la pasada edición de la copa. Una cifra más que jugosa para una industria que poco a poco ha ido perdiendo capacidad de beneficio por la dura competencia consistente en el aumento de las plazas hoteleras durante estos años sin un aumento reseñable de la demanda. Sólo los equipos participantes en las regatas se gastarán algo más 1700 millones de euros. Entre estos gastos se encuentran la preparación de los participantes, la manutención de sus familias de los mismos o la puesta a punto de las embarcaciones para la competición. Muchos participantes se mudan a la ciudad organizadora años antes del evento para facilitar su adaptación al medio.

La copa América desde su fundación ha sido una competición reservada para la clase más alta de la sociedad. Se creó en Inglaterra con la intención de que fuera una competición nacional con algún invitado extranjero que fuese testigo de la superioridad inglesa en el mar. Cual fue su sorpresa cuando en la primera edición del torneo, una embarcación norteamericana arroyó al resto de contrincantes. A partir de ese momento, la reconquista de la competición perdida pasó a ser un asunto de Estado.

Madrid 2012, un sueño

Tal vez la Copa América no sea el único acontecimiento deportivo albergado por una ciudad española en los próximos diez años. La Comunidad de Madrid sueña con tomar el relevo de Barcelona y organizar las olimpiadas del 2012. Entre los obstáculos que se interponen en su camino se encuentran las otras candidatas: París, Londres, Río de Janeiro y la que tal vez sea la favorita, Nueva York.

Las Olimpiadas son el acontecimiento deportivo que más esfuerzo requiere. A la necesidad de tener unas instalaciones deportivas titánicas se une la necesidad de poder coordinar a las distintas federaciones deportivas de todos los países participantes. Un esfuerzo que si sale bien sirve para erigir al país organizador como un modelo a seguir por el resto del mundo, y si sale mal le deja en evidencia delante de toda la opinión pública mundial.

¿Compensa realmente tanto riesgo y esfuerzo? Sin ninguna duda sí. Simplemente con la inversión realizada para poder presentar la candidatura, la ciudad gana en infraestructuras deportivas que de otro modo, tardarían décadas en construirse. Como muestra un botón: la inversión planeada para Madrid en el 2004 supera los 150 millones de euros.

Dos estrategias urbanísticas

Madrid seguirá una estrategia dividida en dos planes. Por una parte se construirá un Anillo Olímpico que concentrará muchas, sino todas, las competiciones deportivas, y por la otra parte, la construcción de nuevas instalaciones deportivas en la ciudad que complementen al anillo olímpico.

Dentro de lo que es el Anillo Olímpico se encontrarán el Parque Olímpico y la Villa Olímpica. En el primero se celebrarán las principales competiciones deportivas. Ocupará una superficie de 124 hectáreas rodeando el actual estadio de la Peineta.
Por su parte en la Villa se alojarán todos los equipos deportivos, las delegaciones y la prensa. Albergará alrededor de 3000 viviendas nuevas con una capacidad de 16.000 plazas.

Estas no serán las únicas obras que se realizarán en la capital. El aeropuerto sufrirá una gran ampliación. Se construirá una nueva terminal, un edificio satélite, aparcamiento y accesos al mismo, un sistema automatizado para equipajes y pasajeros que permita agilizar la entrada y salida de viajeros. También se construirán una nueva pista de aterrizaje y despegue. La inversión necesaria rozará los 450.000 millones de pesetas y transformará a Barajas en un aeropuerto capaz de mover a 70 millones de pasajeros al año.

La llegada de trenes a la capital también aumentará considerablemente. A los servicios de Ave a Andalucía y Cataluña se unirán los de Valencia, Galicia y Portugal. Estas redes permitirán por ejemplo unir Madrid con Segovia en 22 minutos, con Lugo en 3 horas y 40 minutos, con Valencia en 1 hora y 25 minutos o con Barcelona en dos horas y veinticinco minutos. Cualquier persona podrá venir, ver su competición favorita, y volver a su casa para la hora de cenar.

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