Revista Obralia Agosto 2007
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Esta casa se monta en una hora

Su inventor, el arquitecto Gregg Fleishman, afirma que puede ser la vivienda del futuro

Toda su vida profesional, el arquitecto californiano Gregg Fleishman (Los Angeles, 1947) ha diseñado y creado estructuras con paneles que se ensamblan.

Y de esos diseños ha nacido Disaster House(DH), una casa de 18 m2 que se puede montar en una hora. “El material que utilizo normalmente es un panel exclusivo de abedul europeo. Pero, para este diseño, y con la ingeniería actual, las piezas pueden ser construidas de un molde de plástico o de otros materiales”, explica Fleishman a Metro.

“En situaciones de emergencia, la gente prescinde de todas las comodidades, así que pueden entrar más pero? está planteado para una familia de cuatro personas”.

La ‘DH’ original tiene una sola estructura, pero “la cocina y el cuarto de baño se pueden sumar en otras estructuras. La calidad de los materiales y el diseño permiten que DH pueda ser una casa del futuro”.

Sobre el tiempo que se tarda en levantar la Disaster House, Fleishman afirma que “si cuatro personas trabajan a la vez, se podría levantar en una hora, siempre y cuando el suelo donde se vaya a construir haya sido limpiado y nivelado y haya unos buenos puntos de apoyo”.

Fuente: Construnario

A la de tres... ¡Adjudicada!

Subastas: Gracias a ellas se puede conseguir casa hasta por un 25% menos, siempre que se tenga dinero suficiente para hacer frente a la fianza

La subida constante de los precios de los pisos, junto con el incremento de los tipos de interés, hace que cada vez más personas busquen medios alternativos para encontrar una vivienda más asequible. Uno de los menos explorados –y más provechosos– son las subastas, en las que se puede conseguir casa hasta un 25% más barata.

Existen dos tipos de subastas: las privadas, en las que un organismo público, una empresa privada o un particular saca al mercado viviendas de su propiedad; y las judiciales, en las que es el juez quien decide la pública subasta de bienes en litigio o con deudas.

El procedimiento es similar en ambos casos: mediante una notificación pública se fija la fecha de la subasta, la relación de inmuebles (normalmente entre 100 y 200), su ubicación, metros cuadrados y características, además del precio de salida.

Depósito del 1 al 20%

A partir de ese momento, los interesados deben acudir al organismo o a la empresa organizadora para dejar un dinero en depósito, que será devuelto si finalmente no se consigue la casa: en torno al 20% del valor de salida en el caso de las subastas judiciales y entre el 1 y el 5% para las privadas.

En estas últimas, se puede pujar incluso por Internet a través de la página de la empresa organizadora, mientras que en las judiciales es necesario desplazarse físicamente al juzgado en cuestión.

Quien consiga hacerse con el inmueble tendrá que comprometerse a pagarlo –descontando la cantidad que entregó como depósito y gestionando, si lo desea, un crédito hipotecario– en un plazo máximo de 20 días hábiles. Pasado ese tiempo, recibirá la documentación que acredita la propiedad. El adjudicatario deberá pagar también el 7% del impuesto de transmisiones patrimoniales y los gastos del notario y el Registro de la Propiedad.